Cuento de Daniela Centurión Moreno 2⁰A

Rómulo Augusto estaba en la cárcel y desde allí lo veía todo. Una tarde calurosa de verano cuando Odoacro estaba tomando un baño en sus termas de agua caliente, recibió un mensaje de su mejor caballero de la armada, diciendo que un joven quería verle y era muy importante. Odoacro salió de las termas y rápidamente se vistió. Cuando se vieron las caras el joven y el emperador, le resultó rara la cara del joven y su melena rizada, pero no le dió importancia y escuchó atentamente lo que le sugería. El joven quería luchar como un auténtico gladiador en el circo romano contra él. Por lo que, le ofreció batirse en duelo con el, a cambio, de que liberasen a Rómulo Augusto. En ese mismo instante el emperador aceptó, mientras se decia a si mismo que iba a ser pan comido . 

Llegó el día del combate. El joven se preparó, pero no de fuerza sino de inteligencia. Por consiguiente el duelo estaba a punto de comenzar. Mientras tanto,  Rómulo Augusto estaba divisando todo lo que pasaba desde la cárcel y no podía dejar de pensar en su novia Nenúfar y lo que le dijo antes de de que se lo llevaran. En su cabeza no se paraba de repetir esta frase"Te sacaré sea como sea, confía en mi" 

La gente se empezaba a agolpar en el circo romano, porque todos querían ver el lucha del combate. Ya era la hora de la ronda final, los dos estaban ya en muy mal estado, pero el joven se acordó del motivo por lo que lo esataba haciendo y sacó mucha fuerza. Con un golpe final mató a Odoacro y ganó el duelo. 

Pero esto no ha terminado aquí. El joven se puso a en lo alto de el circo romano y se quito la peluca y la coraza. Todo el mundo no podía creerlo, era una mujer, era Nenúfar. Al principio nadie dijó nada ni produjó algún tipo de movimiento, pero las mujeres que lo estaban viendo se empezaron a levantarse y a aplaudir, después se unieron los niños y finalmente los hombres. Nenúfar no podía creerlo, lo habia coneguido. Había conseguido liberar a Rómulo. Cuando se reencontraron en la plaza del pueblo fue muy emotivo y el pueblo decidió mediante una votación, que querían que ellos fueran los emperadores del pueblo. Ellos conmucho gusto lo aceptaron. Y en la celebración con todo el pueblo se estrenaron una nueva ley, que las mujeres tubieran el mismo derecho que los hombres.